En el día a día nada es previsto. Tal vez imaginado, deseado, pero nunca previsto. Al igual pasa en el amor, cuando menos lo esperas aparece esa persona que te hace sentir de todo, que consigue hacerte feliz, que hace creer que eres única y exclusiva, qué eres todo para él. Pero claro, nada nunca es perpetuo. Un buen día, todo se viene abajo. Antes todo tenia sentido, explicación por así decirlo, pero entonces todo cambia de color. El cariño se se convierte en tinieblas, los besos en heridas sin parche, los te quieros en insultos sin sentido, los abrazos en patadas y el corazón cierra sus puertas, tal vez para siempre, quizás infinitamente. Es dificil salir, es dificil superarlo y es dificil sobrellevarlo. A partir de ahí dejas tu confianza a un lado, dejas todo lo qué ofrecias atrás y cierras tus únicas salidas de desahogo, ya nada te dejará confiar al igual qué antes, ya nada te hará creer en nadie y sobretodo, ya nadie te concederá poder decir ese tequiero, por que ya tu no eres nada ni nadie para confiar en los demas, y mucho menos, amar a alguien infinitamente.
viernes, 25 de septiembre de 2009
Desengaño.
En el día a día nada es previsto. Tal vez imaginado, deseado, pero nunca previsto. Al igual pasa en el amor, cuando menos lo esperas aparece esa persona que te hace sentir de todo, que consigue hacerte feliz, que hace creer que eres única y exclusiva, qué eres todo para él. Pero claro, nada nunca es perpetuo. Un buen día, todo se viene abajo. Antes todo tenia sentido, explicación por así decirlo, pero entonces todo cambia de color. El cariño se se convierte en tinieblas, los besos en heridas sin parche, los te quieros en insultos sin sentido, los abrazos en patadas y el corazón cierra sus puertas, tal vez para siempre, quizás infinitamente. Es dificil salir, es dificil superarlo y es dificil sobrellevarlo. A partir de ahí dejas tu confianza a un lado, dejas todo lo qué ofrecias atrás y cierras tus únicas salidas de desahogo, ya nada te dejará confiar al igual qué antes, ya nada te hará creer en nadie y sobretodo, ya nadie te concederá poder decir ese tequiero, por que ya tu no eres nada ni nadie para confiar en los demas, y mucho menos, amar a alguien infinitamente.
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